La importancia de la historia y la sociología

Necibe Qeredexî, Academia de Jineolojî

Este artículo se ha desarrollado, junto con otros tantos que se irán subiendo a la web, en base a las educaciones compartidas en el Campamento de Jineolojî en Euskal Herria, que tuvo lugar del 24 al 30 de Julio del 2023. Este campamento se dedicó a Sehid Raperîn Amed, recordando y homenajeando así a las mártires como parte de la historia en la lucha y resistencia de las mujeres y la propuesta de honrar su memoria dando pasos adelante y formándonos para alcanzar la libertad. El espacio donde se realizó la formación, el barrio de Errekaleor, es en sí mismo un ejemplo de resistencia frente al neoliberalismo individualista que atenaza la vida. En los 2000 fue incluido en planes de remodelación urbanística, pero no todos aceptaron las condiciones dadas y empezó la resistencia vecinal. A principios de septiembre de 2013 un grupo de diez estudiantes okupan algunas de las viviendas, el proyecto crece llegando a superar el centenar de participantes a finales de 2016 y se convierte así en la mayor experiencia de autogestión realizada en la historia reciente del estado español. Actualmente, el proyecto asambleario es difícil de mantener por las condiciones de precariedad que dejan poco espacio de vida para la organización. Aún así, allí siguen, apostando por una forma de vivienda al margen del sistema. El objetivo del campamento, así como el de otras educaciones del Movimiento, es generar preguntas y debates desde la práctica colectiva que abran caminos para nosotras y la sociedad, para incrementar la organización desde el compañerismo, donde se permita construir relaciones de convivencia y camaradería lejos del sistema de poder.

En este artículo hablamos de la sociología, de la Jineolojî, o de la sociología de la libertad. Cuando hablamos de sociología tenemos que hacerlo conectado a la historia. La historia siempre se ha mirado desde una única dirección, pero Jineolojî pone un signo de interrogación y cuestiona la perspectiva histórica existente. Jineolojî es una nueva mirada a la historia.

Rêber Apo dice “La historia de la esclavitud todavía no ha sido escrita y la historia de la libertad está a la espera de ser escrita.”

¿Qué significa esta frase? Hablamos de dos historias. Hay una historia de esclavitud y, al mismo tiempo, una historia de libertad. Esto presenta una mirada paradigmática. Esta mirada paradigmática permite que busquemos nuestra verdad. ¿Dónde perdimos la libertad? La escritura oficial de la historia no nos enseña realmente quién somos, por ello debemos buscarnos. El ser humano es una identidad social. Una persona no tiene sentido si está sola. La persona cobra sentido con la sociedad y al mismo tiempo puede sobrevivir con la sociedad. La perspectiva de Braudel sobre la sociologización de la historia y la historización de las sociedad nos da una mirada que se complementa.

Es importante saber que la sociedad tiene una base ética. En la esencia de la sociedad hay justicia, conciencia y constante creación. Si esto no fuera así, la sociedad no hubiera podido sobrevivir durante un tiempo tan largo. La historia primero se conformó como una parte de la sociología. Una sociedad no tiene sentido si no conoce su historia. Por esto se habla de memoria. Ahora el capitalismo lo que hace es intervenir en la memoria de la sociedad, porque la memoria es una defensa histórica y también diaria. Ha habido muchos esfuerzos para escribir la historia, pero todos ellos han escrito la historia del hombre, la historia del Estado, y la historia del patriarcado. Esta no es la historia de la sociedad.

La primera persona que escribió la historia, Herodoto, dijo que la historia empezó con Grecia. No solo no tiene en cuenta la antigua historia de los pueblos de Oriente Medio, sino que con esta perspectiva escribió mal la historia de toda la humanidad. Hay una frase que dice que Herodoto es el padre de la historia, pero entonces, ¿quién es la madre de la historia? La sociedad es la madre de la historia, porque si no hay sociedad, no hay historia. Incluso puede que esto no refleje la realidad en su totalidad, ya que la sociedad es historia y la historia es sociedad.

Hay tres perspectivas principales de la historia

1. La historia en espiral. Cada momento histórico está vinculado y conectado entre sí.

2. Dialéctica histórica de Marx. Es una perspectiva que piensa que lo que viene siempre está más desarrollado que lo anterior. Si observamos la sociedad actual, en la Modernidad Capitalista, se encuentra en un multicidio: genocidio, ecocidio, feminicidio, epistemicidio, etc. Todas las palabras conectadas a la historia se han vaciado de significado: libertad, justicia, democracia… En el capitalismo es el momento en que los ataques contra la sociedad son más fuertes. Realmente Marx fue uno de los sociólogos más importantes de su época, y hasta día de hoy es así, pero es importante que le critiquemos.

3. Tesis del fin de la historia. Esta perspectiva ha permitido que el neoliberalismo ataque más a la sociedad. Al decir que “es el fin de las ideologías” quiere decir que la ideología que prima es la liberal y de esta manera la sociedad queda abierta a constantes ataques.

Rêber Apo dice que la historia no empieza en sumeria, sino que empieza con la sociedad natural, la sociedad que se crea alrededor de los valores sociales y de la cultura de las mujeres. Hay un dicho que dice que cada árbol crece sobre sus raíces. ¿Qué quiere decir esto? Tenemos que buscar el sentido de nuestra existencia en nuestras propias raíces. Quiero dar un ejemplo propio. Fuimos a Kurdistán con una compañera alemana, y le traduje lo que decía mi madre. Ella me dijo: “¡ah!, tu madre es muy feminista.” Y yo le dije: “puede que mi madre sea feminista de forma natural, pero esto es resultado de la educación de la sociedad natural que ha durado miles de años.” La historia del feminismo de los últimos 200 o 250 años es muy importante, pero la historia de resistencia de las mujeres es muy anterior.

Necesitamos generar una perspectiva paradigmática. Cierto, empezamos con la historia de las mujeres, pero necesitamos una historia que abrace a toda la sociedad. Además, es necesario que nuestra perspectiva histórica sobre la sociedad no sea solo reactiva. Al rechazar la perspectiva del patriarcado debemos desarrollar una nueva mirada. Hannah Arend dice “si nos sentamos alrededor de una mesa redonda, todo el mundo va a ver lo que hay encima de la mesa desde su propia perspectiva. Pero si hacemos al resto partícipe, entonces podremos saber realmente qué hay encima de la mesa.” La mentalidad positivista lo fragmenta todo, pero Jineolojî busca implementar una mirada holística. Para conocer la historia de una sociedad es muy importante saber en qué condiciones geográficas se ha desarrollado, cuáles son sus creencias, a qué se enfrenta y cuál es la situación de las mujeres. Sin entender esto, no es posible entender la historia de la sociedad.

La historia no son solo sucesos y fechas, lo importante también es la interpretación. Queremos entender cómo se ha construido la mentalidad en cada momento histórico y qué impacto tiene hasta hoy. Fernand Braudel dice que los sucesos que pasan en la historia son como polvo que nos nublan la vista, lo importante es que sepamos qué ocurrió. Para ello el método de interpretación de la historia de Rêber Apo es importante. La historia está viva, es dinámica y es a su vez pasado, presente y futuro. Sin conocer el pasado no puedes conocer el presente, si no conoces el presente no podrás construir el futuro. Desgraciadamente han habido muchos revolucionarios que conocían muy poco su sociedad. Han resistido a los ataques del enemigo, pero si no conoces la sociedad no sabes qué construir. Por esto es muy importante conocer la historia de la sociedad, los valores históricos son muy importantes: principios comunales, de esfuerzo, de autogestión, son algunos de los valores culturales y sociales, y son realmente muy importantes.

No es suficiente conocer sólo los sucesos políticos. Por ejemplo, dentro de una sociedad es muy importante el arte, o la lengua. La lengua es la manera en que se comunican las madres con sus hijas. Hay muchas lenguas en nuestra época que se han perdido y no las vemos como historia. Esto en realidad muestra una pérdida de valores de la sociedad natural. ¿Por qué en Kurdistán decimos que la madre es la mejor defensora de la sociedad? Porque las madres tienen relación con todas las personas. La madre entendida como historia, cultura y sociedad. La madre no es solo un cuerpo que trae bebés. La madre de por sí es una sociología. ¿Por qué se habla de sociedades matriarcales? No es porque esas personas están trayendo hijos e hijas al mundo, sino porque es una sociedad que se construye sobre una base democrática. Podemos decir que la sociología de las madres se construye sobre una sociología democrática. Esto muestra el engaño de entender solo la palabra democracia tal y como la define Platón. La primera sociedad democrática es la sociedad natural, es una sociedad ética y política. Ética significa que piensa en las necesidades de la sociedad. Pensar en las necesidades de la sociedad es algo ético y poner la ética en práctica es la política. Lo que queremos con la Modernidad Democrática es revitalizar los valores de la sociedad natural. No nos referimos a ir a vivir como esa época, sino a vivir de forma comunal, según la propia cultura y las propias raíces. Esto es posible con una lucha que gira alrededor del rol de las mujeres, sobre una base ecológica y democrática.

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