Aferrarse a nuestra utopía contra la distopía establecida.

Publicamos extractos de un artículo escrito por Nagihan Akarsel para la revista Jineolojî; de esta manera, queremos seguir recordando a Nagihan, asesinada frente a su casa en Suleymaniya el 4 de octubre de 2022.

Nagihan Akarsel

El movimiento es un estado de devenir. Es acción y está vivo. Por esta razón, es difícil definir algo que está vivo. Concentrarse en los resultados de la acción implica perder los detalles del momento del devenir. Por eso, es completamente natural encontrar dificultades al abordar los conceptos de ética y estética que están en movimiento y cuya fuente proviene tanto del tejido social como de la estructura individual, tanto por separado como sobre la base de sus interconexiones. Y realizarlo desde la perspectiva de Jineolojî es aún más difícil. Porque requiere liberar las palabras y frases de todas las definiciones tajantes del positivismo. Al mismo tiempo, requiere estar equipada contra las desventajas del positivismo. Exige ser abordado en el eje del paradigma democrático, ecológico y de libertad de la mujer, mediante métodos potentes, principalmente el método hermenéutico1. Se basa en ser libre en la emoción, la percepción, el poder del pensamiento y la narrativa, y en consecuencia, fluir.

El objetivo de este texto no es tanto definir dos conceptos, sino intentar comprenderlos sobre la base de sus correspondencias en la vida. Se trata de entender qué significa ser buena y ser bella, conceptos que usamos frecuentemente en la vida cotidiana. Es investigar el marco universal compartido tanto como fijarse en cómo cambian las definiciones de lo bueno y lo bello según diferentes criterios, y comprender sus fuentes. En este sentido, es alcanzar el conocimiento de cómo y en base a qué formaremos el lenguaje, la acción y la teoría de lo bueno y lo bello. Es decir, es enfocar desde Jineolojî cómo se organizarán lo bueno y lo bello.

No puede ser casualidad que, aunque es la mujer misma quien piensa en lo bueno, protege lo bello y asegura la socialización con ello, hoy sea quien más alienada está. Como mujeres, recrear ese poder de socialización solo es posible abrazando la utopía2 contra la distopía3 impuesta.

Ser bella y los principios colectivos

La estética, que es la ciencia de alcanzar el conocimiento de lo bello, es un concepto demasiado amplio para ser confinado al ámbito de la filosofía y el arte. Asimismo, considerar la estética como el cuerpo de la mujer que apela a los deseos masculinos, es un intento deliberado de la modernidad capitalista por crear una percepción. Es más significativo definir el concepto con ejemplos de tiempos en los que todo lo que añadía valor a la vida y la embellecía era considerado sagrado y bello.

La afirmación de Abdullah Öcalan: “No considero que la belleza que está fuera de la sociedad moral y política sea belleza, pues la belleza es moral y política”4, nos explica cuál debe ser la medida fundamental de la belleza. De hecho, las he- roínas, diosas y sectas religiosas que existen en todas las culturas han mostrado el camino de la belleza, la bondad y la verdad. La mujer fue descrita en estas culturas como una fuente de belleza, en la que se encarnaba lo sagrado.

La belleza, la fertilidad, la bondad y la verdad, en las sociedades agrícolas basa- das en la mujer, encontraron su significado en la creencia en la diosa. Comenzando con Inanna, Ishtar, Deméter, Isis, Astarté, Kubaba, Atargatis, Anahita, Al-Uzza, Afrodita; al describir a todas las diosas como la fuente de fertilidad, amor y belleza, lo que se representaba era la tradición agrícola de la sociedad y su forma de vida moral y política.

Otra definición importante de la belleza encontró su significado en los valores colectivos. Aquellos que adoptaron el lema, “La duda modesta es la linterna de la persona sabia”5; las valientes y abnegadas, las que vivían en comunidad, las que se enfren- taban a las injusticias, las que representaban la justicia, fueron consideradas hermo- sas. Poemas, pinturas, epopeyas, cuentos, dichos, dengbêjî y muchas otras formas de arte lo inculcaron y explicaron. Se representó en muchas obras de arte, principalmente esculturas, notas, cuadros y arquitectura. Las sanadoras, que se dedicaron a la tradición curativa para una vida saludable, fueron vistas como la fuente de la belleza. En resumen, los principios de belleza fueron los valores de la creación comunal.

Sin embargo, el principio de la belleza comenzó a cambiar con el desarrollo de la civilización estatal. Los filósofos griegos definieron la medida de la belleza con números ideales y proporciones matemáticas.

La estética es el embellecimiento de la vida. Mientras no embellezcamos la vida, todas las bellezas están en peligro. Todas las bellezas de la naturaleza son objetivo de los capitalistas. El ser humano, como parte de la naturaleza, es constantemente explotado en su físico, su psicología, su trabajo, y cada vez se aliena más de sí mismo. Es imposible hablar de belleza en un lugar donde existe la alienación.

Ser buena

Es bastante difícil definir un concepto abstracto cuando se trata de problemas humanos y sociales relacionados con el tejido social y el individuo. Estos conceptos abstractos también son relativos. Existe la posibilidad de que lo que es bueno para mí pueda ser malo para otra persona. Lo determinante aquí es la perspectiva.

La definición del Bien y su conexión con la moral lo han convertido en un tema que atañe a la religión y a la filosofía, mientras que la ciencia se ha mantenido distante con respecto a este concepto. El hecho de que la ciencia se mueva dentro de los límites del positivismo y haya perdido su conexión con el significado, es determinante en esta postura. Sin embargo, Abdullah Öcalan, quien dice: “La ciencia es una interpretación del significado”6, revela que donde hay significado, hay ciencia. El significado es también una forma de agregar valor.

Nuestra dignidad se basa enteramente en el pensamiento. Esforcémonos, pues, por pensar correctamente. Este es el principio de la ética”7. La verdad revelada en esta frase explica la importancia de pensar correctamente. Lo bueno es lo útil. Buena es quien piensa bellamente. Lo bueno es lo justo. Lo bueno es lo que contribuye, fortalece, da significado y hace feliz tanto a la sociedad como al individuo.

Lo bueno tiene algunos principios universales. Mientras que ser modesta es una medida de bondad, en el mundo virtual esto se considera una debilidad. Mientras que escuchar era una virtud, ahora la acción más cultivada es hablar mucho. Mientras que la empatía era una de las características humanas más hermosas, ahora el egoísmo goza de mayor popularidad. Mientras que decir y defender la verdad a cualquier precio era una característica fundamental de lo bueno, en nuestra era esta cualidad se aborda en conexión con el pragmatismo. Todos estos son resultados creados por el liberalismo. En el liberalismo, lo esencial son ante todo los intereses, deseos, sentimientos e impulsos de la persona. En lugar de pensar correctamente, se adopta un enfoque minucioso y detallista.

En los tiempos en que la vida se concebía en su integridad, el criterio para considerar algo científico en todos los ámbitos de la vida, desde la economía hasta la salud, desde la política hasta la cultura, era el principio de utilidad para la sociedad. Ahora, sin embargo, la ciencia es una organización desde arriba que intenta dar forma a la sociedad, más que un acto que regula los recursos y relaciones sociales.

Mujeres de Gilan: La acción de lo bueno y lo bello

En nuestra búsqueda de lo bueno y lo bello, los momentos que tomaremos como base son aquellos en que la fuerza de convivencia de la sociedad está en armonía con el tejido de la vida. El pueblo gilani, que vive en la provincia de Gilan, ubicada en la costa del Mar Caspio, en el norte de Irán, puede ponerse como ejemplo. Es muy llamativo que la actividad productiva que realizan las gilaníes, que es uno de los pueblos arios, determina sus vidas. El trabajo de recolección de arroz y té, que requiere extrema delicadeza y esfuerzo, permea la totalidad de sus vidas.

Es digno de atención que el pueblo de Gilan, que vive en la virtud de apoyarse en sus raíces, ame especialmente la flor de loto y las poesías y canciones que han creado sobre ella. La forma en que adoptan y conservan hasta hoy la flor de Anahita8, la diosa del agua, expresa tanto sus lazos con sus raíces, como su búsqueda por revivir la memoria en el presente. Este y muchos otros ejemplos similares son una buena noticia con respecto a que es posible una vida alternativa incluso para el ser humano, al que ahora se intenta privar de memoria.

Merece destacarse que las mujeres de Gilan muestran similitudes entre ellas y las mujeres de Afrin, que lideraron la resistencia de Afrin. La danza de las mujeres de Gilan con sus cestas de arroz y sus coloridos vestidos, que muestran también que los vínculos de las mujeres de Afrin con la naturaleza y la tierra fueron la base de su resistencia, ofrece un ejemplo impactante de cómo la productividad se refleja en la estética.

Las mondine y sus resistencias

Las mujeres trabajadoras del arroz, llamadas mondine en Italia, el mayor productor de arroz de Europa, complementan el ejemplo que hemos dado sobre las mujeres de Gilan. Flora Derounian, quien investigó a las trabajadoras del arroz en Italia entre 1940-1965, indica que basó su investigación en proyectos de entrevistas y documentales9. Flora Derounian señala que el trabajo de estas mujeres, que trabajaban desde mayo hasta julio, merece ser estudiado en detalle, y afirma: Aunque los espejos de cristal de los campos de arroz bajo el agua parezcan bucólicos, los arrozales a menudo resonaban con el sonido de las canciones de protesta de las trabajadoras. Para evitar el castigo por hablar durante el tiempo de trabajo, habían desarrollado un increíble repertorio compuesto por cánticos polifónicos, en los que generalmente se lamentaban de las miserables condiciones de trabajo y los patrones explotadores”.

Las mujeres trabajadoras del arroz, que lucharon por liberar Italia de la ocupación nazi, que a veces se negaban a trabajar en los campos, que a veces trabajaban en organizaciones de izquierda, luchaban y servían como mensajeras, quizás eran conscientes de que la delicadeza de su trabajo complementaba la delicadeza de defender su patria… Tal vez no sea posible entender completamente este estado de conciencia, pero el hecho de que las canciones de estas mujeres, que se convirtieron en un culto con sus canciones y vestimentas, se interpreten hoy en coros y grupos jóvenes de rock, nos dice mucho sobre la integridad de la vida.

Ser diferente y las gitanas

Cada una de nosotras tiene diferentes narrativas sobre las gitanas10. Sin embargo, la inquietante incomodidad de no saber qué pensar cada vez que vemos a las gitanas… Aunque la energía que se refleja en sus voces, comportamientos y danzas es atractiva, siempre está esa sensación de no saber cómo percibirlas… Este estado emocional es importante para entender nuestra percepción de lo bueno y lo bello. La opinión más general sobre las gitanas es que están excluidas de la sociedad, son incompatibles, no cumplen con las normas morales de la sociedad, no se ajustan al orden y la disciplina, entre otras cosas. De esta manera se crea un prejuicio y, aunque su fluidez y comodidad son atractivas, nos lleva a juzgarlas y mantener la distancia.

Nuestra incomodidad con la comodidad de las gitanas, que su fluidez nos paralice, es un tema que en realidad debe ser abordado por separado… Estamos hablando de un pueblo que ha unido su autenticidad con su libertad… Lo que queremos señalar aquí es según qué criterio determinamos lo bueno o lo bello, y qué determina nuestras percepciones.

Porque rechazar desde el principio lo que es diferente es un prejuicio muy común en nuestra época. No creer que lo diferente puede ser bueno y hermoso conlleva a mantener este prejuicio. Los principios que determinan nuestra percepción son los principios de los nuevos tiempos, es decir, de la modernidad. Afirmar que estos son correctos es la estructura mental más importante creada por la modernidad.

Sin embargo, el principio de lo bueno y lo hermoso debería estar en la dirección de entender las mitologías, filosofías, creencias y perspectivas del mundo de las gitanas, en lugar de emitir directamente un juicio. También es importante observar cómo las gitanas mantienen un tejido de vida colectivo. Porque poseen una estructura que protege su propio tejido de vida sin depender de la organización estatal.

Mirar y comprender de forma paradigmática

Partiendo de este ejemplo, analizar lo diferente requiere una mirada desde un lugar paradigmático. Cuando las consideramos según el paradigma mecanicista, las gitanas se definen como un pueblo que no se ajusta a los criterios de la modernidad. Tampoco cumplen con la ley de regularidad11 de la física newtoniana. Además, trastornan las relaciones de causa-efecto y anulan la realidad basada en hechos del positivismo.

Por otro lado, cuando las analizamos con el paradigma basado en la democracia, la ecología y la libertad de la mujer, que representa las estructuras de conocimiento en las que se basa la civilización democrática, nos encontramos con una realidad completamente diferente. La fuente de este paradigma es el paradigma Hermético.

Este paradigma, que se basa más en la voluntad de los pueblos de vivir juntos que en la estatización, se fundamenta en principios como la unidad de las diferencias, la vitalidad, la fluidez, la libertad y la incertidumbre. No hay inconveniente en considerarlo como una estructura basada en la física cuántica. Según este paradigma, las gitanas son un pueblo natural, que no basa sus libertades en ninguna relación de dependencia, que se fundamenta en la economía libre en términos económicos, que da importancia a la música y la diversión, un pueblo relajado y original. Sin embargo, también lleva consigo algunos efectos negativos de la modernidad. Lo que queremos señalar aquí es cuál es el principio de lo bueno y lo hermoso de lo diferente. Es importante tratar la diferencia no como una fuente de prejuicio sino, por el contrario, como una riqueza paradigmática.

Las mujeres de Rojava como fuente de belleza

La organización de la belleza, su constitución como fuerza defensiva y su lucha contra todas las injusticias se han manifestado muy claramente con la revolución de Rojava, que también se caracteriza por ser una revolución de mujeres. Cuando consideramos la revolución de la mujer como un embellecimiento de la vida libre, no es difícil entender cuán determinantes han sido las Unidades de Defensa de Mujeres que participaron en la revolución. Es particularmente importante considerar a las combatientes que lucharon contra el DAESH, proyectado en el escenario histórico como la fuerza más oscura del mundo, como mujeres que salvaron no solo a Kurdistán, sino también al mundo, de la oscuridad.

El hecho de que las fotografías de las combatientes, que representan la luz contra la oscuridad, estén en las portadas de revistas y fetichizadas como hermosas mujeres guerreras es una situación especialmente fabricada. Aquí se ha mostrado un enfoque que centra el objetivo en la belleza formal y la destaca, en lugar de enfocar el poder de lucha de las mujeres, la tradición de lucha de la que se nutren, el paradigma en el que se basan o los objetivos que persiguen. Los valores de lucha que embellecen a estas jóvenes mujeres, que representan la luz, ha sido un tema del que casi no se ha hablado.

La forma y el contenido se complementarán entre sí. El principio de la belleza es la realidad de que el contenido y la forma se complementan mutuamente. Abordarlo unilateralmente es la característica fundamental del sistema. Sin embargo, solo si podemos hacer prevalecer los valores éticos y estéticos en todas las áreas de la vida, podremos alcanzar la verdadera belleza y ser una fuente de belleza. En este sentido, embellecer la vida se logra, ante todo, luchando contra las fealdades y maldades que nos rodean. El hecho de que la mujer lleve a cabo su responsabilidad de embellecer la vida de manera científica a través de Jineolojî, es también uno de los requisitos indispensables para una vida libre y hermosa. Una realidad de la mujer como esta no solo es la fuente de la belleza, sino que también logra ser el momento fundamental de la sociedad moral y política.

Conclusión

Se pueden multiplicar los ejemplos de quienes han creado y vitalizado el lenguaje, la acción y la teoría de lo bueno y lo bello, y han logrado proteger sus libertades y particularidades con sus esfuerzos. Porque alcanzar lo bueno y lo bello, que está registrado en la libertad, y es significativo con valores colectivos e integral con la creatividad individual, no es imposible. Esto es, ante todo, nuestra forma de ser. Quizás necesitamos fortalecer más la teoría de la coexistencia. Realizar más investigaciones y preparar materiales que destaquen estos valores colectivos… Quizás necesitamos creer que estos valores aseguran que las personas permanezcan felices y saludables; como lo ejemplificamos a través de las mujeres de Gilan, las trabajadoras mondine, las gitanas y las mujeres combatientes de Rojava; esto no es imposible… Creer que, en una era y sistema donde los valores espirituales son devaluados y la utopía se define conscientemente como un ideal imposible, es posible resistir más que nada con el conocimiento de lo bueno y lo bello, con Jineolojî… Es decir, aferrarse a nuestra utopía contra la distopía establecida.

1 La hermenéutica puede concebirse como el arte de comprender e interpretar tanto los contextos lingüísticos individuales como el lenguaje en su conjunto.

2 Es una palabra griega, formada por la combinación del prefijo “eu”, que significa bueno y bello, y la palabra “topya”, que significa lugar. Utopía fue utilizada por primera vez por Tomás Moro, en su libro Utopía”.

3 Es una palabra griega, formada por la combinación del prefijo “dis”, que significa malo, y la pala- bra “topya”, que significa lugar. Distopía fue utilizada por primera vez por John Stuart Mill. “1984de George Orwell o “El cuento de la criadade Margaret Atwood se consideran obras distópicas de la literatura.

4 Abdullah Öcalan, Manifiesto por una Civilización Democrática, Tomo 3: Sociología de la Liber- tad: Descontrol Editorial y Weşanên Meyman, 2024, p. 338.

5 William Shakespeare, Troilo y Crésida, trad., Mina Urgan y Sebahattin Eyüboğlu, Estambul: Publicaciones Culturales del Banco de Turquía, 2014, acto 2, escena 2.

6 Abdullah Öcalan, Manifiesto por una Civilización Democrática, Tomo 3: Sociología de la Liber- tad: Descontrol Editorial y Weşanên Meyman, 2024.

7 Blaise Pascal, Pensamientos, trad., Devrim Çetinkasap, Estambul: Publicaciones Culturales del Banco de Turquía, 2017. Michael Shermer, La ciencia del bien y del mal, trad., Sinem Gül, Estambul: Edito- rial Varlık, 2004.

8 El loto es un símbolo sagrado asociado a la pureza espiritual, especialmente en Asia. Simboliza la pureza en medio de la suciedad. Como símbolo de esta cualidad, abarca una amplia geografía. En el antiguo Irán, tenía valor como la rosa de la diosa Anahita. Aydın Afacan, “Dinámicas mitopoéticas en el loto”, Revista de Folclore/Literatura, volumen: 20, Número: 80, 2014/4, pp. 119-128.

9 Las mujeres trabajadoras del arroz que desafiaron al fascismo en Italia”, Evrensel, 18 de marzo de 2018, https://www.evrensel.net/haber/347977/italyada-fasizme-kafa-tutan-pirinc-iscisi-kadinlar (Último acceso: 14 de noviembre de 2022)

10 Mientras escribía esto, el predominio de un estilo individual en mi escritura fue una realidad que noté con este texto. También descubrí que el lenguaje escrito tiene sus propias sutilezas y guía la emoción relacionada con el tema narrado bajo su propia iniciativa, un aspecto que descubrí en relación con este tema.

11 También conocida como la primera ley de Newton o la ley de la inercia

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